¡Soy Bruno!

Empiezo a creer que tengo un padre un poquito pesado. Ahora se empeña en que explique porqué me llamo Bruno ¡como si yo lo supiera!
Insiste, y él me explica que de alguna manera tenemos que llamarnos, para saber que se refieren a nosotros y no a cualquier otro que se pueda parecer. Aunque yo todavía no me he confundido con nadie: mamá me alimenta; papá tiembla cuando me coge; la abuela me coge, me coge, me coge...
¡Y no necesito saber cómo se llaman!
Papá insiste, y dice que me centre en lo que tengo que explicar.
Bruno... San Bruno, cuya onomástica se celebra el día 6 de octubre:
San Bruno fue el fundador de los Cartujos y vivió en el siglo XI. Nació en Colonia, Alemania -y por eso es el patrón de esa ciudad.
San Bruno no ha sido canonizado formalmente, pues los Cartujos rehuyen todas las manifestaciones públicas. Sin embargo, en 1514 obtuvieron del Papa León X el permiso de celebrar la fiesta de su fundador, y Clemente X la extendió a toda la Iglesia de occidente en 1674. El santo es particularmente popular en Calabria, y el culto que se le tributa refleja en cierto modo el doble aspecto activo y contemplativo de su vida.
La Iglesia considera la vida de los Cartujos como el modelo perfecto del estado de contemplación y penitencia.
Pero volviendo al nombre, papi dice que a él le gustaba el nombre de Melchor (según dice significa Rey de la luz), y es uno de los Reyes Magos, pero todos pensaban que Melchor tiene que ser un señor serio con barba y no puede ser un niño chiquito como yo.
A todos les gustaba David, que también fue Rey, pero no se convencían de que yo me llamase David, o Daniel (que significa Justicia de Dios)...
Y un día, que papi y mami estaban esperando para saber cómo estaba yo -qué grande era y esas cosas-, mami dijo que Bruno era un bonito nombre y papá -que ya lo tenía apuntado en una lista- dijo que muy bien. Así que de esa manera decidieron que yo me llamaría Bruno.
Pero soy tan chiquito, que ahora me llaman Brunito, Brunoncito, Bruno chico, Bruno pequeño...
Y eso que hay quien quería que me llamase Ambrosio. San Ambrosio es un Padre de la Iglesia, tan sabio que lo quisieron hacer obispo de Milán sin ser sacerdote; además su nombre significa "inmortal".

1 Comentarios:
¡Hola Bruno!
Ahora ya has crecido, pero apuesto lo que quieras a que sigues igual de guapo; a ver si tu papi pone fotos de ahora.
Besitos.
Eva
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